Los métodos tradicionales son los mejores.
Quizás sea una verdad como un templo y de ellos se saquen los mejores resultados.
Pensemos por un momento en el marketing. ¿Cuál es el método tradicional y el que se ha utilizado toda la vida?: El boca a boca. O también conocido como boca-oreja o buzz marketing.
La marketing no es sólo un papel impreso, una marquesina, un cartel, un anuncio o una cuña radiofónica. Es algo más. Y realmente lo que da dinamismo al marketing es eso, la transmisión del mensaje entre las personas. Y ahí es donde se debe llegar a la hora de realizar algún tipo de difusión.
'La saturación publicitaria, internet y la telefonía móvil y la
creciente necesidad de comunicación como fenómeno social propician la
utilización de esta herramienta', asegura Daniel Calabuig, publicitario de la agencia de publicidad Seis Grados.
Si ello es lo que puede llegar a que nuestro negocio tenga una mayor acogida y mayores ventas, démosle una oportunidad:
- Podemos comenzar por algo tan sencillo como intentar que las personas más allegadas a la empresa recomienden el negocio a otras personas. Esas personas allegadas no son más que proveedores, trabajadores y clientes más fieles. Ellos pueden ser la mejor vía de comunicación de nuestro mensaje al resto de poersonas que no lo conozcan.
- Por otro lado, esas personas no tan fieles a nuestro negocio son las que necesitan un mayor esfuerzo para que lleguen a percibir nuestro negocio como el mejor y para que nos recomienden. Si esas personas reciben un trato cordial, perciben una dupla calidad/precio óptima y un ámbiente agradable posiblemente la buena sensación que transmitamos al cliente sea suficiente para crear una fidelidad y que eso les lleve a recomendar a otras personas nuestro negocio.
- El crear y mantener las relaciones con los establecimientos vecinos será fundamental y además generará un clima de confianza alrededor nuestro.
- Los eventos y promociones dan a conocer el negocio y sobre todo reportan una imagen positiva ( en el caso de que el evento o la promoción sea buena).
Y respecto a ello hay un dato tan curioso: el 50% de las mujeres son influidas por amigos y familiares para comprar o no un producto o servicio según una reciente publicación de Fleishman Hillard.
Pero hay que tener cuidado. No todos son aspectos positivos.
El boca a boca no funciona sólo para la imagen positiva de la empresa, si no que la repercusión de una imagen negativa resulta mucho más perjudicial de lo beneficioso que puede resultar los comentarios positivos. Es decir, una imagen negativa pueden destruir en un momento nuestro negocio. Y es así de fácil.
En la época de la tecnología y de las redes sociales la difusión de las opiniones y experiencias se magnifica a unos niveles exagerados. Según la American Management Association (AMA), 'un cliente insatisfecho comenta a una media de 10 personas su descontento'. Y ahí tenemos el reciente problema de Mc'Donald con las redes sociales y su mal entendido acerca de su calidad en los productos. La consabida mala fama de la cadena de restaurantes no es nueva y poco a poco ha sido su mayor fuente de difusión ha sido el boca a boca en este caso negativo.
Por ello hay que tener en cuenta dos principios básicos:
- Cuidar y promover una buena relación para generar tráfico en el boca a boca.
- Y evitar la mala imagen con acciones inadecuadas, ya que puede ser nuestro peor enemigo.
A por ello!


Completamente cierto lo del "boca a boca". En la actual coyuntura en la que hay tanta competencia y la presencia de internet es cada vez más fuerte es necesario ofrecer un correcto servicio al cliente. El cliente cuando va a comprar, por ejemplo, una tele o un coche, no sólo espera comprarse un producto acorde a sus necesidades. También espera disfrutar de la experiencia de 'comprarlo' y es ahí donde el papel de las 'personas' (en este caso los empleados)es crucial. Que el cliente se sienta respetado y bien aconsejado es crucial para que siga acudiendo a una tienda física en lugar de una tienda virtual.
ResponderEliminarSin mencionar nombres (aunque se pueden intuir) podemos encontrarnos el caso de cadenas especialistas en las que, si no vas buscando una tele de 300 euros para arriba te tratan con indiferencia (supongo que les sobrará clientes, pero a medio plazo esa actitud les puede machaca). Y, por otro, una conocida cadena de grandes almacenes, en la que pueden dedicarte 10 minutos de atención buscándote un periférico de 10-15 euros que se adapte a sus necesidades.
En la sociedad 'low cost' en la que nos encontramos (la coyuntura económica obliga) el precio es un factor clave. Pero está comprobado que la gente, en cuanto su poder adquisitivo se lo permite, está más que dispuesta a pagar un 'poco más' por una atención al cliente de calidad. Fidelizar al cliente y retenerlo es fundamental, y más con la que está cayendo.